“¿Dar gracias en toda situación?”
El Apóstol Pablo dijo: “Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.” (1ª Tesalonicenses 5:18)
Soy el primero en reconocer que este mandamiento de Dios por medio del apóstol Pablo es muy complejo para ser obedecido. Dar gracias. Esta parte del verso no me cuesta trabajo, ya que desde mi infancia, mis padres me enseñaron que tenía que dar gracias, desde darle gracias a Dios por los alimentos, hasta a las personas que hacían algo bondadoso conmigo, ya se por medio de una acción o de un obsequio. Así que, dar gracias no es en realidad un gran desafío para mi. De hecho, procuro con cierta frecuencia, darle las gracias a los cientos de personas que sirven a Cristo en esta amada familia de fe, pero el problema que me causa este verso, es la parte siguiente: “en toda situación.” Especialmente de esta frase la palabra “toda” es la que me deja muy pensativo. Para Pablo la gratitud no debería estar a flor de labios, sólo cuando las cosas resulten conforme a nuestros planes y expectativas, sino cuando todo lo que nos sucede parece que se viniera abajo. ¡Qué difícil es entonces! ¿Quién puede dar gracias a Dios cuando está a punto entrar en una cirugía con un futuro incierto? ¿Quién puede dar gracias a Dios cuando le acaban de rescindir el contrato de trabajo? ¿Quién puede dar gracias a Dios cuando ve con tristeza como algún hijo amada se decide por el camino ancho y puerta espaciosa? La verdad en que no resulta nada fácil obedecer fielmente a Dios en este aspecto. Pero la verdad es que cuando sigo en la lectura de este mismo verso observo una frase que le da luz a toda mi autoimpuesta obscuridad; Pablo sigue diciendo: “ porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.” ¡Qué bendición! Este es el plan de Dios. Puedo dar gracias a Dios porque sé que DIOS ESTÁ EN EL CONTROL DE TODO. Job decía convencido: “Yo sé que mi Redentor vive”. Habacuc afirmaba: “Con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación”. Pablo mismo afirmo enfático: “De buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades para que repose sobre mi el poder de Cristo”. Para estos siervos de Dios las cosas no les eran para nada favorables, pero aún así, tuvieron la firme convicción de que a pesar de todo lo que sus ojos humanos podrían ver, tenían la certeza de que Dios está en el control de todo cuanto nos sucede a los hijos de Dios.
¿Dé que cosas te cuesta más trabajo darle gracias a Dios? Piénsalo ahora mismo y quizá por primera vez en medio del problema, digas lleno de fe y esperanza, “Gracias amado Padre, muchas gracias por TODO.”
Con amor en Cristo Jesús,
Pastor Luis Gabriel César Isunza
